
He aprendido a cambiar mi aptitud, ante las cosas que me duelen o no puedo comprender.
He aprendido a que cuando alguien te rechaza por el mero hecho de creerse mejor que tu
en algun aspecto, hay que desecharlo como amigo.
La gente que te mira por encima del hombro, nunca serà feliz con lo que tiene o con su
alrededor, porque nadie estara a su altura.
He aprendido a plantarle cara al desafìo, a no dejar que me hagan màs pequeña por el hecho de creerse ellos màs fuertes.
Puedo luchar por mi misma, por mis ideas.
Aprendo cada dìa a aceptar a los demàs como son y a quererlos por las cosas buenas que
me aportan, sìn juzgarlos.
Todos somos diferentes, pero podemos estar en desacuerdo y no llegar a odiarnos por un punto de diferencia.
He aprendido que cada uno puede tomar una decisiòn y que lo hemos de respetar, aunque
no pensemos lo mismo, ni lo hiciesemos.
Aprendi a cuidar palabras, para no hacer daño a los demàs innecesariamente, porque a veces
es la peor arma, la que causa mayor dolor.
Aprendi que el respeto se gana no se exige,
que las palabras, pueden arrancar lagrimas amargas y duras, pero que tambien un abrazo
ayuda a secarlas.
Todos los dìas hay algo que aprender,
que un pensamiento puede cambiar,
que preguntando se consiguen respuestas a las dudas.
Aprendi a ser natural con mis pensamientos, y a decir lo que pienso sin tapujos y cuando lo siento.
Que un te quiero se puede decir con una sonrisa y una mirada.
Que a veces podemos herir a una persona que queremos.
Que una sonrisa falsa es una hipocresia, no solo hacia los demàs si no hacia nosotros mismos.
Aprendi a aceptar a los demàs, y aprendi que algunos me aceptarian y otros no.
Aprendi a llorar sin sentirme inferior, porque las lagrimas ayudan a limpiar el dolor.
Por eso voy a seguir disfrutando, viviendo, aceptando, negando y discutiendo cualquier
cosa, porque asì seguire aprendiendo.